HUELLAS KARMICAS

Hay diferentes puntos de vista para entender lo que nos pasa, para entender la vida. Cada punto de vista es personal, y hay tantos puntos de vista como personas hay en el mundo. Los puntos de vista, que bien podríamos llamar -modelos mentales- están conformados por distintos elementos, como ser: experiencia personal, educación, valores, necesidades, objetivos, sentimientos, creencias, espiritualidad.

Haciendo foco en espiritualidad, en general hay algunas maneras diferentes de “ver” la vida, según las creencias de cada quien, y las cuales elijo proponer solo 2 miradas: (1) vivimos una sola vida, y (2) vivimos varias vidas.

En lo personal, siempre tuve la creencia de que vivimos varias vidas, es decir que ya tuve vidas anteriormente, y que además tendré otras por venir. Tengo mis razones para pensar de este modo, aunque no es foco de discusión en este artículo. ¿Qué pensás al respecto? ¿1 vida o varias?

Basado en esta mirada, adherido a ello viene la idea del karma, que básicamente lo podemos entender como principio de causa y efecto. Es una manera más física, más directa y menos mística de pensar las cosas.

Entiendo que no es un tema nuevo, quien mas quien menos ha escuchado hablar del tema, aunque para muchos es un terreno desconocido e incluso, inexplorado.

Además, y para ser mas específico, hay distintas visiones y versiones respecto del karma. En mi caso personal, siempre he considerado la versión de los tibetanos, que dice que nosotros nos generamos nuestra propia realidad a partir de nuestros pensamientos, nuestra palabra y nuestras acciones, y que estamos en permanente oportunidad de generarnos nuevas realidades.

Esto no nos exime de atravesar las consecuencias de lo que hemos provocado en otros, aunque en eso mismo está la oportunidad (potencial oculto) para provocar algo nuevo.

A partir de eso, intentaré responder las siguientes preguntas:

¿Cómo funciona el karma? ¿Cómo nos causamos la realidad que vivimos?. ¿Cómo reforzamos lo que estamos viviendo, y perpetuamos en una misma realidad? ¿Cómo podemos crear una realidad diferente, a partir de lo que nos sucede?

Cuando hago algo, se planta una semilla

Aunque con distintas intensidades, dicen los Tibetanos que cada vez que tenemos un pensamiento, decimos algo en voz alta, o hacemos algo, se planta una semilla. De los 3 casos, la de mayor intensidad es cuando hacemos algo. Las semillas se plantan en nuestro cerebro, y actúan de forma tal que configuran la porción de la realidad que percibimos, y a la que accedemos. Vamos de nuevo… de la realidad completa, las semillas de nuestros pensamientos, palabras y acciones configuran nuestro acceso a distintas porciones de la realidad.

Una manera de darnos cuenta de esto es que ante una misma situación, 2 personas lo viven de distinto modo y “les suceden” cosas diferentes. Algunos lo llaman “destino”, otros los llaman “suerte”, y otros por supuesto “karma”.

Siguiendo… algo más que influye en esto es la intención: a mayor intención de lo que estoy haciendo, a mayor conciencia, la semilla es mas potente.

¿Esto significa que las cosas que hago sin querer, también siembran semillas?. Pues sí. Absolutamente todo lo que decimos y hacemos, planta una semilla. Y si lo hacemos intencionando, la fuerza que tendrá es aun mayor.

Si yo le hago algo a alguien, mas allá del motivo que me lleva a hacerlo, provocará una experiencia en el otro, por ejemplo: enojo.

La semilla que se siembra en nosotros, dicen los tibetanos, estará relacionada con esta experiencia de enojo que, al haberlo provocado en otra persona, estará asociada a mi  y volverá a mi en algún momento. A veces es en seguida, a veces mucho después.

Cuando repito algo, se forma una huella

Nuestras acciones, nuestras conductas, responden a un patrón de comportamiento. Esto significa que ante determinada situación que se nos presenta, en general reaccionamos siempre del mismo modo. Ejemplo: nos regalan algo, lo agradecemos; nos agreden, agredimos igual o mas fuerte. Al repetirlo siempre del mismo modo, se forma un patrones de comportamiento o respuesta.

Pues bien, ese patrón de comportamiento de acción (recibida) y reacción (enviada) genera una huella en nuestra mente. Es como la huella en los caminos de tierra luego de la lluvia, o como en esos lugares de mucho pasto cuando nosotros caminamos siempre por el mismo lugar. La huella se hace cada vez mas marcada y entonces se hace cada vez mas fácil transitar por ella, y al mismo tiempo cada vez mas difícil transitar fuera de ella.

En la mente, esta huella es por donde salen nuestras acciones en automático, es decir nuestro patrón de comportamiento, nuestra reacción.

Esto es buenísimo o contraproducente, según de qué se trate. Hablando de generar buen karma, si nuestros comportamientos o reacciones generan buenas experiencias a las otras personas, esto está buenísimo pues el eco que volverá a nosotros será en ese mismo sentido, pero si lo que generamos son experiencias negativas, pues el eco que tendremos será eso mismo en nuestras vidas, y esto es contraproducente para nuestras vidas a futuro.

Cuando algo me llega, es lo que yo les hice sentir primero a otros

Siempre estamos provocando una experiencia en los demás, esas son semillas que se plantan en nuestra mente. Esto configura la porción de la realidad a la que voy a acceder de ahí en adelante, y volverá exactamente a mi, como un eco.  El karma es el eco de nuestras acciones cometidas a todo tipo de ser vivo y sintiente: personas, animales, plantas, planeta. Envío la señal, y ésta vuelve únicamente a mi.

Muchas personas se preguntan cosas como ¿Porqué me pasa siempre lo mismo?. Desde este punto de vista, la respuesta es una sola: porque siempre hacés lo mismo ante la misma situación, siempre generas de algún modo, una respuesta negativa hacia el otro lado, ya sea desde el pensamiento, la palabra o la acción. 

Claro, puede ser que no esté siendo así, y me digas: Alejandro, yo doy buenas respuestas ante las cosas malas que me suceden, pero me siguen sucediendo. El tema es que si te llegan, es porque en algún momento has generado mucho de esto, y aun te falta vivir lo que has generado.

El  karma es individual e ineludible. Lo que hemos generado ya sea en esta u otras vidas, hemos de recibirlo hasta que se termine. En este punto es que muchas personas “tiran la toalla” por no entender que esto funciona así, dejándose llevar por una “reacción” a la altura de lo que les pasa, y terminan reforzando la huella de mala experiencia que alguna vez han generado.

Romper el ciclo y crear huellas positivas y un ciclo virtuoso

Actuando en “piloto automatico” y dejándome llevar por las emociones (por ejemplo: enojo) al reaccionar provoco en el otro la misma experiencia que estoy sintiendo al recibir. De este modo, estoy profundizando una huella que no me traerá nada bueno. Recordar que esto genera un “ciclo” de acción – respuesta, tanto desde mi hacia el mundo, y viceversa. El desafío aquí y siempre, es romper el ciclo, salirse de la huella creando una nueva, teniendo a pesar de todo, reacciones que provoquen experiencias positivas del otro lado, o al menos, que no provoquen mas de lo mismo. Es difícil, lo sé, pero así funciona.

¿Cómo hacer esto?

1) Estar consciente (atento), recordando estos principios, para evitar reforzar la misma huella, seguir generando el mismo eco.

2) Brindar otra respuesta, algo completamente distinto, pensando en ¿Qué esto sintiendo en este momento? Y ¿Qué es lo que quiero sentir la próxima vez?.  Con esta ultima pregunta, busco la manera de generar esa experiencia al mundo, asi el eco que llega es en esa misma cualidad y calidad. Asi creamos lo que podríamos llamar un ciclo virtuoso.

El karma positivo está operando a favor mío, aunque no lo vea

¡¡Que karma que tengo!! Dicen muchos.

Lo que me sucede a mi no necesariamente le sucede al de al lado, sea tanto negativo como positivo. Es decir, ante una misma situación, la otra persona “tuvo buena suerte” y yo no, o viceversa.

Muchas personas suelen asociar al karma con “lo negativo que pasa en su vida”. Ante esto puedo decir:

1- El karma es el eco, la consecuencia de las acciones, asique no es únicamente “lo negativo”, sino que “lo positivo” también genera eco, ya que es el mismo principio.

2- El karma es dinámico, está vivo. Es decir, no es algo que nos sucede y siempre nos sucederá asi, sino que lo que vuelve es lo que hemos generado, y si comenzamos a construir nuevas huellas, eventualmente empezaremos a recibir otras respuestas de la vida. ¿Quieres una vida donde te traten con gentileza? Comenzá a tratar con gentileza a todo el mundo. 

3- El karma positivo está siempre presente en nuestras vidas. Este es un punto interesante. Cuando ocurre un hecho negativo, muchos dicen “que karma que tengo”. 

Y el karma positivo ¿Dónde esta? Esta siempre operando a favor de nosotros, solo que la mayor parte del tiempo no lo vemos. ¿Cómo es esto?. Simple: si nos rompemos una pierna, es un hecho negativo visible, pero si no se nos rompe, lo asumimos como algo “normal” y esperable. 

Tal vez teníamos que rompernos una pierna pero el karma positivo operó a nuestro favor, la pierna nunca se nos rompió, ni nos enteramos, y por consiguiente ni se nos ocurre pensar que existe el karma positivo.

Este ultimo punto es la pieza que falta, según yo, para que mucha gente empiece a trabajar desde la mirada del karma. Cuando algo positivo, relevante, y que lo percibimos a simple vista, sucede en nuestras vidas, lo llamamos suerte, o milagro.  Pero cuando no lo vemos, asumimos que no nos sucede nada positivo, cuando en realidad sucede todo el tiempo: no podemos saber todo lo malo que no nos ha sucedido, simplemente porque no nos sucedió.  ¿Me hago entender?

Cerrando la idea

El karma no es ni positivo ni negativo. Solo vuelve lo que puse en movimiento hacia otros. Es el eco que regresa a quien lo envió, en algún momento de su vida, incluso de otras vidas, siguiendo la línea de pensamiento expresada al inicio de este artículo.

Pensamientos, palabras y acciones configuran el ámbito de realidad y a lo que podré acceder de toda la realidad. Eso se genera en nuestra mente y por eso sucede de ese modo, y por eso también es que no puede transferirse.

El desafío mayor es cuando algo nos sucede, y necesitamos reaccionar de modo tal que provoque un eco positivo en el futuro, aún cuando eso que me sucede justifique una reacción de esas mismas características. Y si, puede  resultar muy difícil, aunque a la vez se va haciendo posible, y es necesario hacerlo si queremos pensar a largo plazo, es decir, teniendo en cuenta que lo que hacemos, genera mas de lo mismo para nosotros en esta vida, o en la que sigue.

La suerte es aquella palabra que usamos para explicar algo que ocurrió inexplicablemente, o aquello que nos sucede repetidamente. En el universo no hay nada “suelto”. Todo sucede al menos, por algo. (El “para” algo lo dejo para otro articulo, no quise hacer foco en los aprendizajes, en este post). ¿Será que la suerte es el karma que nos hemos generado, y nos dá un no-se-que hacernos cargo que somos los hacedores de nuestro presente?

Jardinería

Si queremos que la tierra nos dé determinados frutos, es necesario que sembremos las semillas que los traerán. Ejemplo: si queremos tomates, es necesario que sembremos semillas de tomate. La tierra, la vida, nos devuelve el fruto de la semilla que sembramos primero. Sin siembra nuestra, no hay respuesta de la vida, no hay eco, no hay cosecha. ¿Qué es lo que queremos en nuestra vida? ¿Qué semillas estás sembrando para recibir esos frutos?

¿Querés tener una mejor realidad? Ocupate de generarle una mejor realidad a los demás primeros, porque en los otros es donde “rebota” y te hacen eco. Que los demás vivan antes, lo que querés que ocurran en tu vida. Dar para recibir ¿Te suena?

¿Ya lo estás haciendo y -aparentemente- no recibís buen eco? Paciencia, tal vez tenés mucho generado en el pasado que te toca recibir. Seguí por el camino virtuoso que al final, tu eco comenzará a llegarte.

¿Cómo podemos ayudar a generar nuevos ciclos? Sembrando una mente consciente para elegir, a través de la meditación.

Gracias a lo anterior, sembrando acciones que les otorgue a los demás, lo que quiero para mi.

Tu realidad es el eco de lo que le hiciste / hacer vivir a otros.

Alejandro Juroczko

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