CUESTION DE SUERTE

Solo basta con que te salgan las cosas bien, para que como mínimo 1 persona venga y diga “Pero que suerte tuviste”.

¿Acaso no te ha pasado alguna vez?. A mi me sucede muy seguido y reconozco que según el caso y la persona que me lo diga, mi respuesta suele ser un poco diferente. 

Al mismo tiempo, en mis pensamientos tengo claro que tanto la buena suerte como así también la mala suerte, no es ni mas ni menos que la manifestación de una serie de condiciones que justamente… no es tan fácil de explicar, ¿o tal vez no queremos ver?.

De acuerdo con mi punto de vista, y haciendo foco en la buena suerte, la manifestación de ese evento es la combinación de una serie de condiciones. Al menos hasta el momento de escribir este artículo, considero lo siguiente:

 

Crear las causas

Para que un evento se manifieste en nuestras vidas, es necesario haber originado una causa de similar cualidad, en otra persona.

Todo aquello que yo pienso, hablo o hago hacia otra persona, genera una “causa” en cierto ámbito de nuestra mente, que por un lado estará generando un efecto en esa otra persona, y a la vez estará configurado nuestro “filtro de sintonía” para acceder a ese mismo efecto generado.

Las personas y todo ser sintiente (ej: animales) son nuestra caja de resonancia: lo que hagamos hacia ellos, generará un eco que volverá solo a nosotros. De acuerdo a los Tibetanos, así se original las causas y huellas kármicas.

Dejo expresado entonces bajo este punto de vista, que lo que quiero para mi vida, necesito generarlo primero en la vida de otras personas.

Te invito a pensar ¿Qué causas estás generando en otras personas, a través de tus acciones?  Pensalo y si quieres… comentalo.

Mucho mas acerca este tema, lo podrás ver dando clic aqui.

 

Generar las condiciones

Para cocinar un pollo a la parrilla, deben darse ciertas condiciones. Para bajar de peso, igual.

Por tomar cualquiera de esos ejemplos, puedo tomar el de “cocinar un pollo a la parrilla”. ¿Cuáles condiciones deben darse, en forma general, para que un pollo a la parrilla se cocine?

La respuesta es bastante obvia: debemos tener una parrilla, el pollo, y el fuego encendido. Se debe cuidar el proceso. Fin.

¡¡Si, claro, era eso!!! ¿Qué esperabas que escribiera?. Las condiciones deben estar dadas para que algo suceda, y no necesariamente son algo muy complicado.

¿Cuáles son las condiciones que tenés que generar para que una planta crezca en tu jardín?

Pensalo por un instante.

Finalmente  ¿Cuáles son las condiciones que necesitás generar para que se manifieste eso que necesitás obtener?

Es necesario tener en cuenta que el hecho de que generes las condiciones, no es garantía de manifestación de lo que quieras obtener, pues eso también depende de muchas otras cosas, pero si no trabajás en generar las condiciones, definitivamente las cosas no se manifestarán.

¿O acaso guardando el pollo en el refrigerador, se cocina por si solo?

 

Recibir y Tomar

Si la ventana de la casa está cerrada, es muy difícil que ingrese el aire. 

Si estás cerrado a recibir, por mas que se manifieste o te llegue aquello que quieras obtener, muy difícilmente llegue a tus manos.

Es un principio simple y a la vez muy complejo. Si caprichosamente los seres humanos nos miramos en esta dimensión, podríamos dividirnos entre los que mas damos, y los que mas recibimos.

Yo por ejemplo, soy más del dar que del recibir. Algo así como que necesariamente hay que trabajar en lograr en nosotros mismos, un equilibrio entre dar y recibir, de modo tal de poder generar un flujo positivo a nuestro favor.

Si bien en otro artículo hablaré del recibir, digo en pocas palabras que es necesario dejar de lado ciertos constructos y mandatos instalados en nuestra mente, para poder recibir ciertas cosas con total liviandad y alegría (refiriéndome a que muchas veces podemos sentir culpa cuando alguien nos otorga diferentes cosas)

Es decir, es necesario tener una actitud abierta a recibir. Pero esto no termina ahí, ya que recibir es la primera parte, aunque tranquilamente podrias sentir con culpa y entonces no apropiarte de lo que has recibido, sencillamente no lo usas, no lo recibes, o lo haces pero sin llegar a recibir plenamente.

¿Complicado? No lo creo. Si revisás un poco tus acciones y las de gente que conocés, probablemente podrás comenzar a distinguir estos pequeños detalles: gente que no recibe, gente que recibe pero le da “un no sé qué”, gente que recibe pero le da “no sé qué apropiárselo”.  Cualquiera de esos casos y sus variantes, hacen que el recibir no se complete.

De este modo, y como dije mas arriba, si no abres la ventana de la casa, por mas que hay aire fresco afuera, jamás ingresará.

¿En cual de los casos de no-recibir te descubrís?

 

The end

Hasta aqui llego hoy, dejándoles esas 3 condiciones necesarias, aunque no necesariamente suficientes, para que esa “buena suerte” comience a manifestarse en tu vida.  En un futuro artículo, estaré agregando más condiciones para “empujar a la suerte”.

Después de todo, pensar en la suerte como un hecho fortuito, te posiciona en el lugar en donde tú no tienes posibilidad de generarla, cuando en realidad esa no es la verdad.

Ya vas viendo que no depende del azar, sino que depende de que te ocupes activamente, asique…

¿De qué modos estás echando a andar tu “suerte”? ¿O acaso estabas sentado esperando?

Alejandro Juroczko

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